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Bandera Nacional

La bandera nacional de Japón exhibe un disco rojo, simbolizando el sol, sobre un fondo blanco. Es conocida bajo el nombre de Hinomaru (que significa literalmente "disco solar"). El shogunato Tokugawa(1603-1867) adoptó la bandera para su flota a principios del siglo XVII. En 1870 el Gobierno Meiji la instaura oficialmente para su empleo en los navíos mercantes y de la armada japoneses. En reconocimiento de su ininterrumpida utilización como enseña nacional de Japón, la Hinomaru fue oficialmente designada bandera nacional en 1999 por la Ley Reguladora de la Bandera y el Himono Nacional.

 

La ciencia y la tecnología
Con el inicio del siglo ⅩⅩⅠ, la ciencia y la tecnología japonesas, en general, han sobrepasado la fase de "puesta al día" que caracterizaba en gran medida al siglo pasado. Sin embargo, en lo que concierne al campo de la investigación y el desarrollode base y el entorno de I+D quedan numerosos ámbitos en los cuales Japón adolece de un cierto retraso en relación con Estados Unidos y Europa. En 1995 el Gobierno aprobó la Lay Fundamental para la Ciencia y la Tecnología como el eje central de su polítca de promoción de la ciencia y la tecnología, la cual constituye un tema nacional crucial para asegurar que Japón esté en cabeza en el nuevo siglo. Esta ley impone al Gobierno la preparación de los Planes Fundamentales para la Ciencia y la Tecnología, formulando en detalle su política de promoción de la ciencia y la tecnología. El primer plan (1996-2000) recomendaba el establecimiento de un nuevo sistema de I+D para favorecer actividades de I+D creativas. El segundo plan (2001-2005) ponía el acento sobre la reforma de los sistemas de ciencia y tecnología y sobre las investigaciones prioritarias a promover. El tercer plan (2006-2010) destaca la importancia de promover los campos en ciencia y tecnología que cuenten con el apoyo de los ciudadanos y que beneficien a la sociedad. También hace hincipié en el desarrollo de los recursos humanos y de un entorno competitivo. El presupuesto especificado en este tercer plan es de 2 billones de yenes.


La financiación del I+D:Los gastos en Japón en I+D en las ciencias naturales durante el año fiscal 2005 fueron de 16,9 billones de yenes, es decir, el 3,36% del PIB. Aunque el Gobierno no ha aportado más que alrededor del 20% de la financiación, el 80% restante proviene del sector privado, la inversión del Estado en ciencia y tecnología aumenta de manera regular desde la adopción de la Ley Fundamental para la Ciencia y la Tecnología. Del total de gastos, un poco más del 60% se utilizó para el desarrollo, siendo destinado el resto a la investigación aplicada y la investigación básica.


El personal de I+D:En 2005 había 790.932 investigadores en activo en Japón, de los que aproximadamente el 57,6% trabajaba en empresas.
El comercio de la tecnología:La balanza comercial en tecnología es un indicador de la capacidad de un país en I+D y en tecnología. En el año fiscal 2004 Japón registró un mácimo histórico en su superávit comercial en el terreno de la tecnología de 1.202 mil millones de yenes en el que los ingresos sobrepasaban los gastos en una relación de 3,12. Con mucho, el mayor superávit correspondía al sector de equipo de transporte.

 

La cooperación internacional en ciencia y tecnología
Japón fomenta el intercambio de información, el intercambio de personal y las actividades conjuntas de investigación en una variedad de campos, incluyendo la energía nuclear, la tecnología espacial, las ciencias del mar, las ciencias biológicas y la protección medioambiental.
La cooperación bilateral:Japón ha concluido acuerdos bilaterales de cooperación en I+D de ciencia y tecnología con alrededor de 30 países, así como acuerdos de cooperación para el desarrollo de la utilización pacíica de la energía nuclear con 6 países. Ha establecido también acuerdos bila-terales cubriendo campos tales como la protección medioambiental y la investigación espacial con un cierto número de países.


La cooperación multilateral:

 Japón aporta financión personal para las operaciones de varias organizaciones internacionales, especialmente para aquellas dedicadas a tomar medidas para solucionar problemas globales. Entre las destinatarias se encuentran la Agencia Internacional de Energía Atómica, los comités del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas y APEC. El Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología y la Sociedad Japonesa para la Promoción de las Ciencias fomentan intercambios de personal de investigación a nivel internacional y desempeñan un papel central invitando investigadores extranjeros a Japón y enviando al extranjero personal de investigación japonés, particularmente investigadores jóvenes.

 

El desarrollo y la utilización de la energía nuclear:
El desarrollo y la utilización de la energía nuclear en Japón se realizan de acuerdo con el Programa a Largo Plazo para la Investigación, el Desarrollo y la Utilización de la Energía Nuclear, un plan preparado cada cinco años (el más reciente es de octubre de 2005) por la Comisión de la Energía Atómica. Las centrales nucleares aportan actualmente alrededor de n 30% de la electricidad de Japón. El Instituto Japonés de Desarrollo del Ciclo Nuclear y el Instituto Japonés de Investigación de la Energía Atómica son las principales organizaciones encargadas del desarrollo de la tecnología ligada a la energía nuclear. Los campos en los que la I+D se aplica actualmente comprenden el reprocesamiento del combustible irradiado, el desarrollo de un reactor reproductor rápido y la eliminación de residuos de alta rediactividad.

La tecnología espacial
El programa de investigación especial japonés se realiza en línea con la Política Fundamental de Actividades Espaciales, que se revisó por última vez en 1996. El desarrollo de la tecnología espacial está coordinado por la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), que fue creada en 2003 por medio de la fusión de la Agencia Nacional Japonesa para el Desarrollo Espacial (NASDA), el Instituto de Ciencia Espacial y Astronáutica (ISAS) y el Laboratorio Aeroespacial Nacional de Japón (NAL).


Cuando en 1970 fue lanzado con éxito su primer satélite experimental, Osumi,Japón se convirtió en el cuarto país en alcanzar la capacidad de lanzamiento de satélites, detrás de Unión Soviética, Estados Unidos y Francia. En diciembre de 2005 Japón había lanzado 93 satélites en total.
La puesta a punto del primer cohete de la serie de cohetes H, el H-I, se concluyó en 1986 para responder a la necesidad de lanzaderas espaciales para los satélites pesados de uso civil. El H-I, un cohete de tres fases de 40 metros de largo y de 140 toneladas métricas de peso, era capez de colocar en órbita geoestacionaria un satélite de 550 kilogramos.

El cohete H-Ⅱde dos fases y combustible líquido estaba enteramente basado en tecnología nacional. Lanzado por primera vez en 1994, mide 49 metros de largo y pesa 260 toneladas métricas. Los trabajos de desarrollo continúan con el H-ⅡA, concebido para responder, con costes menores y un alto grado de fiabilidad, a las diversas necesidades de lanzamientos.

La familia de lanzaderas espaciales H-ⅡA está compuesta de un fuselaje estándar y de un fuselaje ampliado, este último capaz de poner en órbita geoestacionaria una carga útil del orden de siete toneladas por medio de la incorporación de un propulsor de combustible líquido al fuselaje normal. En septiembre de 2007, se lanzó con éxito el orbitador lunar SELENE (también llamado Kaguya) con un cohete H-ⅡA.

 

Las ciencias biológicas
La investigación y el desarrollo de las ciencias biológicas en Japón son apoyados por el Gobierno en el marco del Plan Fundamental para la Investigación y el Desarrollo de las Ciencias Biológicas que fue preparado en 1997. Según el plan, los campos a los que el Gobierno debe prestar una atención especial son:la I+D sobre los organismos vivos como sistemas integrados (incluyendo investigaciones sobre las funciones cerebrales, el mecanismo del cáncer y las funciones de las distintas planetas y animales en el ecosistema y la biosfera) y la I+D sobre las moléculas biológicas básicas (incluyendo investigaciones sobre el genoma). El plan toma igualmente en consideración los problemas de bioética generados por las nuevas técnicas como la clonación.


En 2001 se creó el Instituto Nacional de Ciencias Agrobiológicas (NIAS) como una institución administrada de forma independiente, supervisada por el Ministerio de Agricultura, Gestión Forestal y Pesquerías. Es un centro para investigaciones básicas encaminadas al desarrollo de biotecnologías agrícolas innovadoras y nuevas bioindustrias. El NIAS ha desempeñado un papel importante en el Proyecto Internacional para la Secuenciación del genoma del Arroz, una labor de investigación realizada por 10 países que logró secuenciar completamente el genoma del arroz en 2004.


La ciencia y la tecnología oceanográficas
Se están llevando a cabo una amplia gama de investigaciones oceanográficas utilizando el equipo de tecnología de vanguardia de la Agencia Japonesa para la Ciencia y la Tecnología del Mar y la Tierra. El buque de investigación oceanográfica Mirai es empleado para examinar el ecosistema del océano así como el ciclo térmico y la dinámica de los fondos marinos. La investigación en aguas abisales se realiza con ayuda del sumergible tripulado Shinkai 6500, así como con naves no tripuladas, como el Hyper-Dolphin y el UROV7K. La red de boyas fijas TRITON es utilizada para estudiar la meteorología en la superficie y las condiciones de la capa de la superficie oceánica en el marco de programas internacionales de investigación climática.